Cómo agregar caras en las fotos

Cómo editar una cara en Photoshop. ¿No estás cómodo con el aspecto de tu cara en una foto? Usar Photoshop es una manera fácil de corregir los errores y hacer que tus fotos se vean mucho mejor. Compra o descarga Photoshop. Hay muchas... Cómo etiquetar caras en Google Fotos. Para asignar una etiqueta a una cara en Google Fotos, haz clic o pulsa en la barra de búsqueda y luego selecciona una cara. Después, escribe un nombre de tal manera que puedas encontrar fácilmente... Para asignar una etiqueta a una cara en Google Fotos, toque o haga clic en el cuadro de búsqueda y, a continuación, seleccione una cara. A continuación,.. Una de las mejores maneras para localizar en nuestras fotos a alguien en particular, es usar la sección personas y lugares de la app fotos que incluye nuestro iPhone o iPad.Un sistema heredado de los equipos Mac, capaz de reconocer y clasificar a las personas en nuestras biblioteca infinita de fotos. Si no conocías este sistema de clasificación, te contamos a continuación cómo se usa ... Las lentes Tilt-Shift se enfocan en una sola parte de la foto y difuminan el área circundante para crear la ilusión óptica de un paisaje en miniatura. Las lentes Tilt-shift son bastante caras, pero se puede lograr un efecto similar mediante el uso de editores gráficos o servicios especiales de procesamiento de fotografías en línea. La detección y clasificación de caras en nuestras fototecas es algo que hacíamos ampliamente en la época dorada de iPhoto, pero que con la llegada de la nube y el programa Fotos moderno está pasando algo más desapercibido. Y ahora que podemos tener una única fototeca universal en iCloud, esa detección de las caras puede estar más presente que nunca.

Sal de Amanecer - Parte 1: Capítulo I.1

2020.04.26 06:04 DanteNathanael Sal de Amanecer - Parte 1: Capítulo I.1

Así termina el día: el reloj da la última hora sobre su circunferencia y reinicia, pero él, reflejado en el centro, lo único que puede ver es cuánto tiempo ha perdido.
Detrás del vidrio circular, vector mayor y menor del tiempo apuntan rectos hacía el opaco cielo. Desfigurados claustros posthervoreos avanzan lentamente en fila bajo la fría atmosfera de las ultimas suelas anuales de Leo. En las sonrisas de luna que logran aparecer de vez en cuando entre las grietas de la troposfera, se puede oler el petricor proveniente de la naciente Aura, cortesía de la recién bautizada Katia, vanidosa hija del vórtice tropical buscando la manera de tragarse en sus cabellos efluentes la luz del Sol, para escupirla fría, difuminada y obscura—Coyolxauhqui en el reino de Tonatiuh, imponiendo desde el ojo de su vientre atmosferas extranjeras con apocalipsis en mente, despertadores para los oxidados engranajes del mecanismo tectónico.
Debajo de todo, por fin arriba, él espera . . . no hay nada, ni tampoco ha llegado a su cuerpo. Cierra los ojos por pequeños lapsos que culminan en un esfuerzo por mantenerse despierto cambiando de posición, solamente para cerrarlos otra vez y hacerlo de nuevo. La noche cae en el horizonte lentamente, el invisible manto de estrellas moviéndose silenciosa mientras los sifones oculares, pupilas negro esterlino, llevan esa luz que hace posible verlos al reino de la inconsciencia, la promesa de vida progresivamente desvaneciéndose estrella a estrella, bulbo a bulbo, interruptor a interruptor. La cantidad de silencios a su alrededor crecen, los pasos del Sueño cada vez más audibles juntos con las campanitas llenas de almas chocando entre si paso a paso . . . el deseo de pertenecer a ellos aumenta, pero el brillo cuadrangular pide un poco mas de compañía. Y con un largo bostezo Somnolencia llega, y con ella . . .
. . . llega un bólido balido expulsado del interior de alguna casa vecina, atraído por la fina influencia de sus oídos. Refunfuña tal Caguamo, meneando la cabeza exhalando frustración en torrentes sincopados a las flautas tocadas por el viento entre árboles, edificios y telarañas de cobré y PVC. Deseando reanudar su ritual con ella, quién ya ha vuelto a la seguridad de las sombras, sin saber a estas alturas de su vida una manera constante de atraerla de nuevo cuando quisiera, y sin una vibración reciente en su mano, comienza a platicar con Caguamo, como ya es costumbre, que lo espera, con un poco de frío, en la base de la plegable escalera de aluminio que uso para subir a la azotea.
"¿Qué piensas de las ovejas, 'Wamo?"
"¡Aarf! Ggrarf, arf aarf raff . . . Raf."
"Claro, si son deliciosas, ¿pero alguna vez has visto una?—viva, no en carnitas, digo—no te parecen un tanto, no sé, ¿estúpidas? ¿inocentes?"
Caguamo levanta su rostro confundido, pequeños aglomerados de hielo hay en sus bigotes, hacia su dirección. No había comentado nada sobre su sabor . . . pero claro que lo amaba. El olor característico de un domingo, con todo y sus meteorológicos tintes religiosos, volviendo el aire más pesado, difractando la luz en un espectro más cálido, colores para algunos hogareño, que llenaría sus corazones de calor con tan solo recordarlos, pero para otros el más simple y doloroso indicador de su soledad. . . . Para nada. Caguamo compartía con su compatriota humano el dolor auditivo que era aquella nueva inquilina, con la furia propia de un chihuahua.
Dentro de las sombras, el panorama cae. Los antenados, cableados y apilados bloques negros del horizonte pronto y lejano, melenas construidas de borrosos aluzamientos y brillantes bocas poligonales adornando las caras de planas obscuridades, caen hacia arriba, inversa gravedad circadiana del profundo y fluido negro que ella ha derramado con un beso entre la superficie de sus ojos y el anverso de sus párpados. Al chocar con las magmoides nubes prekatianas liberan paquetes electromagnéticos atrapados en altas estacas de acero, vibrando al llegar a su celular, movimiento periódico que quizás no en fuerza, pero si en ritmo, es indistinguible del rebote asiento-trasero del puñado de pasajeros sentados en el metro. Todos, despiertos o no, recorren alabeadas e invisibles guías al destino de siempre . . . ¿Por qué habrían de dudarlo? En la ceguera impuesta por la subterraneidad (que dos días antes había celebrado su cuadragésimo octavo cumpleaños) las sensibilidades autogeolocalizadoras necesarias para notar que efectivamente, así como al dormir, flotando en los vientres del Sueño, el rumbo, el final, habían cambiado bruscamente por capricho de Alea, eran inmensamente escasas. Dormidos a la mitad, tan cerca y tan lejos de descansar en paz, frunciendo seños, formando sonrisas, asfixiándose a efecto retardado es su apilación horizontal, son llevados a un lugar que reconocen como el mismo, pero que no podría estar más lejos de serlo.
Las ofrendas de todos los alabastrones presentes se alzan hacía los ventiladores negros.. El sonido generado por el vórtice es solamente audible cuando el metro se paraliza en miedo, junto con todos adentro. Buscan quedarse callados, el más mínimo sonido puede ser malinterpretado. La respiración disminuye, las lenguas paran de moverse en sus cavidades bucales, los audífonos empiezan a susurrar, aquella comezón debe de esperar . . . ¿esa luz estaba parpadeando cuando subí? La obscuridad del túnel empieza a multiplicarse, extendiendo su cuerpo en contra de las ventanas, crujiendo, vibrando . . . nadie parece notarlo, pero, pero, lo oyen, ¿no? Cada vez todo se hace más fuerte. . . . Es . . . no no, solo es el reflejo de sus audífonos en la ventana. Ja. Juré que era un rostro afuera de la ventana . . . está dentro, ¿no? ammm, no . . . algo definitivamente se acerca . . . viene de muy lejos, corriendo por el túnel, trayendolo consigo . . . si, los oigo, oigo sus dientes castañeando de hambre, deletreando mi nombre en sus estómagos. . . . Aquí vienen. . . . Un gran borrón naranja pasa hecho la Mocha por las ventanas, silbando crujiendo, cientos de siluetas difuminadas entre si derritiéndose por la velocidad en la obscuridad de su anonimato . . . nada fuera de lo usual. Mira todo pasar, suspirando en alivio. Vuelve a cerrar los ojos. Por lo menos hasta que oye el rechinido de los frenos. Cara a cara, no se atreve ni a ver los reflejos que piden un poquito de sus ojos, una mordida visual, un grito inaudible clamando por digestión cerebral . . . siente que algo se abre paso sobre el mar capilar, sale por la ventana y aterriza en el techo con un estrudendo. Lo único que puede oír es el ventilador succionando sobre al aire que exhala pesadamente. Sudor empieza a ser secretado, el calor aumenta hasta que algo sobre ella empieza a decir, un susurro encantador, un gran siseo, mientras todo yace unánime y petrificado, "Si recuerdas qué es la luz al final del túnel, ¿no?" Ella no responde. "Parece que no . . . que lástima, pensé que lo recordabas." Trata de alertar alguien, pero todo está hecho piedra, incluso ella, de la cabeza para abajo, su miedo y eso lo único con aparente permiso de moverse. "Aura, Aura . . . la luz al final del túnel es otro tren . . . la luz al final del túnel—" Por fin logra alzar la cabezs, sumida en miedo, sudor y desesperación, en el momento exacto para ver cómo el ventilador ya no está girando, y entre la rejilla desciende rápido como la Miseria, "—s o y y o."
Al fondo del vagón, visibles a través de un infrecuente valle de espaldas, dos hombres se saludan con los puños, uno de ellos silbando la melodía de Mi destino fue quererte. Sin soltarse, el otro, vestido de azul, mangas arrugadas y recogidas hasta el codo, revelando un reloj en cada muñeca, empieza a cantar “. . . maldigo al amor.” Sus manos empiezan a bailar en el reducido espacio que tienen. Muchos empiezan a sentirse incomodos, no están acostumbrados a ver la felicidad nacer de la nada. Un muchacho empieza a sonreír con ellos mientras que en los altavoces se les da los buenos días a todos con información sobre la estación que se aproxima. Sí, sí, nunca debes de olvidar sonreír. . . . Parece que él pensaba lo mismo hasta que entre gritos inesperados, Aura despierta del trance y logra ver en su cara una mueca para que la tierra se lo tragase, tirando la pequeña sonrisa que había logrado extraer de su interior al aire, el ventilador succionándola . . . pero la tierra ya se los había tragado a todos: el roce de su pene contra las nalgas de un señor habían despertado las fantasías reprimidas de su juventud, liberando a manera de supresión insultos y movimientos para mentarle la madre:
“Para pendejo no se estudia.”
“¿Lo dice por experiencia?”
Pero el peso del Amanecer hunde su rostro y su vigilia de nuevo entre cientos de suaves pelos sintéticos, propios de su almohada—afelpada chaqueta color cobertor, modelo hombro, con olor a suavizante y perfume—dejándola salir seis estaciones después de la planeada. Su destino es la escuela, la maldita escuela.
“¿Si pasaste?”
“Si, y no gracias a ti, maldito ‘storbo,” corriendo a las escaleras, 4 pasos por cada paso de persona normal.
Ring-ring. Extraída de la cama, Alán expide una serie de bostezos indivisibles. Coloca su desnudo pie izquierdo sobre la fría gravedad, espera un segundo, y descansa el derecho sobre la rejilla del compañero delantero. Con una mano silencia la desesperada alarma, con la otra vierte tinta negra de su pluma en símbolos latinos, pigmentos diluidos formando cadenas que denotan en claro-obscuro las ideas recibidas sobre el papel adiestrado. Las lagañas que bordean sus ojos se extienden en trenzas segmentadas hasta la tenue cuadrícula azul con fondo blanco, medio centímetro cuadrado de blancura, treinta y seis por cuarenta y nueve cuadritos, más bordes—blanco como el de su pijama, procediendo a quitársela con sonambulico fervor: primero la camisa, revelando la falta de ropa interior superior, enseguida los pantalones, dejando como huella de su presencia un patrón pintado en carne viva, montañas en contracara a las presentes en el elástico que lo mantenía adherido a su cintura. Todo cayendo a la misma velocidad. Al pasar a la siguiente página, esquina superior derecha, continua cepillándose los dientes, arriba-abajo, escribiendo izquierda-derecha, palabra tras palabra, deslizando sus ya calcetados pies dentro de un cómodo calzado sucio. Primero izquierdo, cruz, orejitas, nudo iniciando por la derecha, otro nudo más, después derecho, lo mismo. Seguridad, firmeza, libertad, alas para volar hechas de nilón y algodón. Finalmente ha acabado, la clase ha terminado y todos podemos relajarnos hasta que arribe otro metro atrasado, trayendo el clima del túnel, los vientos estacionarios presentes en la obscuridad llenando las arcas del andén, aventados a treinta kilómetros por hora más su velocidad natural. Variable. Demasiado variable. Cierra los ojos, no quieres que nadie entre en ellos, no quieres que nadie vea lo que hay en ellos.
“¿Por qué siempre llegan tarde?" Y al verlas tomadas de la mano, Alán añade "—¿y juntas?”
Un par de huh's desentonados y unísonos, lagrimitas de bostezo saliendo de los ojos de Kessandra y la anillada por Insomnio mirada perdida de Aura le responden.
Se toman de las manos en la forma particular de "hermanas" recién reconciliadas. El pulgar e índice de Kessandra formando un anillo falángico que, con sus internas sombras, logra diferenciar los de otra manera indiferenciables pigmentos de sus pieles, PMS P 37-9 C, dinámico a la temperatura ambiental y corporal—la anchura y profundidad de sus pares de ojos el único punto de anclaje del que todos pueden decretarlas como amigas, en vez de familiares, diferentes constelaciones, misma obscuridad.
"¿No han visto qué hora es?" continúa Alán.
Kessandra al fin se atreve a verla—09:07—al levantar la cabeza hacia el cuadrangular reloj sobre el pizarrón. Al bajarla, la punta de su nariz despliega el panel de notificaciones del estratégicamente posicionado celular de Asán, donde antes de retroceder y levantar sus puños, vislumbra debajo de la hora atrasada por un minuto, una serie de mensajes insoportablemente falsos con una tal "Linx", que días antes, vagando por las calles que de alguna u otra manera conectan a la burbuja de existencia de la preparatoria con el mundo exterior, la había visto con él, tomados de la mano, compartiendo con bromas y risas altisonantes una orden de tacos de canasta, frijol y papa por el olor, con un helado de la nevería más cercana, fresa, uva y choco-chips, caminando a una velocidad casi lo doble que la suya hacia Tlalpan.
"Shiinga tu madre, pende—" Entre i'es y e's, burbujea a la superficie de su consciente sensorial el espacio negativo, ciento cuarenta y tres punto ocho por sesenta y nueve punto cinco por ocho punto cinco milímetros, dejado por el vacío que su celular creó en su mochila al saltar de su posesión a la de otro sin su permiso, retribución monetaria o ya de mínimo un "gracias," apagando el final de su oración mientras Aura, ahora libre, camina hacía su lugar. Una mirada registra cada uno de sus movimientos.
Caminando, suelta un suspiro. Todos creen que se trata de un lenguaje pneumático por descifrar, pero nadie se atreve preguntar. Ella misma se ha percatado de esto, por lo que de vez en cuando expira versos de Blake y Lorca en un amateur morse. Pero hoy no se trata de eso, pues al saludar al resto, se pregunta cómo es que llega todas las mañanas sin recordar el trayecto ("¿Qué onda?"), con la ligera sospecha de haber vivido ya éste día ("Hola Aury, te ves preciosa." Ay: "Gracias, bebé.") de manera exacta. ("Hola chicos.")
Al ajustarse los garabatos del pizarrón poco a poco a sus ojos, cree haber leído algo relacionado a lo escrito alguna vez, aunque la memoria visual de un "proceso subconsciente" no puede ser traída a la consciencia, y las palabras "arco reflejo" sólo le recuerden a la entrada de su hogar anterior, memorias de un domingo por la mañana. La sigue mirando.
Con el Sol alcanzando su cénit, montañas apenas visibles, rugir incesante de motores, cláxones, comercio, pasos y risas sobre los pasillos, las paredes haciéndose más chicas con el paso del día, el reducir inquebrantable de la paciencia y los niveles de atención, sobre las empolvadas losas gris penitencia y tras mucho debatir interno, una figura se alza por detrás de los bosques de queratina teñida de colores extracapilares, aproximándose a ella mientras su respiración se hace más pesada.
"¡A!—Aura . . ."
Pausa la escritura, su mirada asciende y desciende al confirmar la forma de la voz . . . y suspira de cansancio. Pero él continúa, titubeando en su nervio-sismo: "¿Cómo e-estás?"
Al recordar lo dicho por su madre, tan repentino pero esperado como un relámpago en medio de la tormenta, Aura se toma firme y bruscamente de la chaqueta blanca de Ródian, usando el impulso para levantarse unos centímetros de su asiento y decirle, en un tono desinteresado y ahogado, cerca de su oreja: "Ah. Hola, Rod."
"¿Recuerdas lo de ayer?"
"No," responde bruscamente, hundiendo los ojos en su siguiente aliento, "no recuerdo ni cómo llegué aquí hoy, mucho menos los días anteriores; ¿qué hay de ti?" Pero antes de dejarlo responder, su madre de nuevo presente, vuelve al tema: "Ammm . . . No. ¿Qué fue lo que dije ayer?"
"Bueno, me dijiste que te sentías sola y querías compa—"
"¡Ahhh! Si."
"Y . . . Y pues—"
"¿Ajá?"
"Quedamos en salir. Además, me dijiste que—"
"¿Enserio dije eso?"
"Ammm. Si."
"Ah . . ."
"—me dijiste que te recordara, porque estabas un poco ebria."
"Creo que no fue solamente un poco, Ródian."
"¿Mande?"
"No, nada . . . Demasiado."
"¿En-tonces?"
"Si, seguro. ¡Ya qué!"
Ródian, un momento sin decir nada, se convulsionaba con tan grandiosa oportunidad. Aura le despertó.
"Búscame al salir."
"Claro."
Aura, Aura, su nombre rondaba incansable en las espirales de su pensamiento. Por un lado, se generaban memorias de posibles futuros, por el otro, con considerable mayor peso, un torrente presurizado de ingeniosa envidia y excelente mentira dejaba caer frente a su tercer ojo las memorias del famoso—por lo menos para él—muro de su hermano. Una pared patronizada con lazos y clavos de los que pendía ocasio-nalmente una impresión de 10x13 centímetros de algún tiempo en el pasado, a pie de recuerdo el nombre de la acompañante en turno, y por debajo la fecha y una aproximación de las coordenadas, tomadas de Gmaps, del lugar y el tiempo donde fue extraído aquel momento. Los lazos varían en color: hay una gran cantidad de rojos, los cuales, retorciéndose en las ápsides de la pared, finalmente regresan, tras separarse en T'es y reconformarse en Y'es, hasta un circular vacío central donde pareciera que habría de colgar una fotografía que aún no había sido tomada; y azules, verdes y negros, brotando en pasajeros callejones, resaltando puntos y fotografías que Ródian no comprendía, pero que su hermano, encantado con su palacio mental exteriorizado, siempre miraba todas las mañanas, para revitalizarlo.
"Una foto de las fotos, eh."
"Así parece ser. Quizás no deberíamos de llamarles fotos, si no capturas . . . engramamos bucles de los cuales no sabemos en dónde está su origen."
"Oye, ¿y si nosotros somos el origen?"
"Mira pequeño . . . Deberías ya estar en camino, migrando hacia las regiones fronta-les, en donde con tus habilidades servirías más para lo que se lleva a cabo detrás de aquellos rangos misteriosos. Y-Y no me digas—"
"Oh, quiero intentarlo."
Sola de nuevo, nota el acre olor originado por la quema de sustancias ilícitas en la calle vecina alcanzándola tras haber envuelto a todo el salón, entrando por la lejana ventana paralela a ella. Había encantados y había asqueados. La plasta azulada leve-mente bosquejada que el Amanecer resalta siempre sus contornos de, al alzarse y transformarse en el Atardecer, ya ha desaparecido por la reducción por contamina-ción del horizonte y su lejanía según el observador. Juntos, función y límite se deslizan en el mismo plano que los anticuados pantalones obscuros del profesor. "Bienvenido 23, por favor, antes del 49. Y 16, al extremo derecho, si es tan amable." Sobre las abscisas siguen corriendo datos y líneas, mientras gira su cabeza hacia la ventana, con asco de frente, ora al pizarrón, ora a su cuaderno, mismo asco, recreando las mociones ritualistas con las que despierta cada mañana, mojando sus ojos con lágrimas que, negándose a correr expulsadas de las órbitas hacia el suelo, hacía el centro de la tierra, empiezan a flotar, haciendo todo el uso posible de su tensión superficial, frente a su visión para contaminarle la vista con atmosféricas imágenes de ella, ésta mañana, frente a su espejo, contorneada por la niebla de su Insomnio. . . . Pues un sueño no sería tan aburrido . . . ¿O sí? Pero ya ha ocurrido tanto, por tanto, que ya no se inmuta mucho . . . No, no, no es la rutina, es que la rutina ya no cuadra dentro de lo que según ella, en algún momento, pensó que la llevaría a ser feliz; la lista de Cosas que valen la Pena hace un tiempo que ya fue olvidada, tanto para agregar, como para tachar, pues ahora la dinámica de su vida funciona a partir de la búsqueda de pretextos para seguir despierta, seguir con su vida de cualquier manera . . . Recuerdos y sueños, pasado y futuro, nunca presente . . . Quizás allí esté el problema . . . Quizás. . . . Y quizás hoy mismo descubra sí, sus sospechas confirmadas, alguna vez ha despertado realmente.
A sus apagados ojos cafés llegan fumarolas expirándose en patrones circulares, llevando su mirada, con cada grado recorrido aumentando el volumen acumulado ya dentro de ella desde hace años de su desesperanza, hacia el típico cuadro en el que se la vive y regocija Alán—que en realidad es la imagen típica de cualquier semipareja que se pueda encontrar en ese lugar, en cualquier salón, en cualquier jardinera, intentos por vencer la manera en la que todo parece perder calor progresivamente, incluso dentro de los corazones de aquellos que juran amarse con todo el corazón—lo que concuerda mucho con él, pues lo único que tiene fuera de promedio es su panza y su altura, ambos sobre la norma.
Vaya.
Aura se pregunta si alguna vez podrá dejar de verla—en realidad, verlas—de esa manera. Se “aprieta” dentro de su pantalón al centrar su vista en nada más y nada menos que en una de sus tantas tontas fantasías de pobre enamorado. Chica original y despampanante. Realmente la quiere, la quiere para esto y el otro. La mezcla de sus simplezas, dadas por ser partícipes de un mismo espectro en género opuesto, le da sabor a todos sus encuentros, encuentros en cuyos rumbos se pinta la orgánica corona de una pura Necesidad de Amor. Trap y reggaetón resonando con rock y hip-hop. Las voces de vodka, tequila adulterado, las famosas y queridas aguas locas, encantan los sentidos con la mirada concentrada de erotismo de unas medias lunas en celo, un movimiento de cadera o de cabello o de ambos, tejiendo y empujando con sus atracciones y sus repulsiones la tan buscada Receta Hormonal. En crestas se dice "son sólo tuyas" y otras tantas invitaciones para iniciar el fuego, en sus valles se ven frondosos abandonos e idas-sin-despedidas, tan originales en argumentos y disculpas, como cuando Alán piensa en cómo se congela cada vez que la(s) ve y cómo se calienta cada vez que la(s) besa, mucho más si le permite(n) un par de toques—aunque no muchos, disculpa, tiene(n) novio. . . . Y piensa que todo ello lo acerca a algún día encontrar a la indicada, aunque no se dé cuenta que solamente, con cada capa de lubricante vaginal de distinta procedencia añadida sobre su cabeza, solo reduce el círculo en donde persigue su propia cola, llegando beso tras beso a un punto donde no tenga más remedio que escoger entre parar a encontrarse o tragarse a sí mismo “sin querer.”
O eso se pinta mentalmente ella, con todos los grises del pantalón de Alán y el azul mezclilla de los ajustados jeans de Linda: colores celestiales familiares de aquel día. Pues . . .
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2018.08.23 20:15 master_x_2k Zumbido IV

Zumbido IV

Brian llegó cuando Perra y yo estábamos caminando penosamente por el campo con palas y bolsas de basura en la mano. No es la imagen que quería que él tuviera de mí, pero me alegré de verlo de todos modos.
Me limpie usando el grifo en el abrevadero de agua de los perros, pero todavía estaba cubierta de huellas sucias de las patas, manchas de hierba y la piel todavía me picaba con la sensación de que los bichos se arrastraban sobre mí. No tenía ninguna duda de que, con mi pelo mojado y el estado de mi ropa, me veía bastante espantosa.
“Hay agujeros de bala en la puerta de entrada”, Brian habló desde el otro lado de la alambrada, levantando la voz para ser escuchado sobre el torrente de ladridos. Llevaba su traje y su casco, pero tenía la visera levantada y no estaba envuelto en su oscuridad. Desde la distancia, se vería como un tipo con equipo de motocicleta.
“Tranquilos”, ordenó Perra, y los perros se callaron. Al ver lo que los otros perros estaban haciendo, los pocos que no habían aprendido el comando se detuvieron después de uno o dos ladridos más.
“Sí, dispararon sus armas unas cuantas veces”, le dije.
“Y todavía están aquí”, dijo, con leve incredulidad.
“Mi decisión”, le dijo Perra.
“Es una mala decisión”, la amonestó.
“No voy a irme.”
Brian se cruzó de brazos. “¿Es tu orgullo o testarudez digno de lastimar a esos perros?”
Ella frunció el ceño y miró a los perros.
“Lo que dijeron sobre las salchichas,” dije en voz baja, “sobre envenenar a tus perros. No podrías detenerlos a menos que estuvieras aquí todo el día, todos los días, y tal vez ni siquiera entonces.”
“Es cobarde”, Perra escupió las palabras.
“Son cobardes”, le dije. “Básicamente la definición de cualquiera que se une a un grupo de odio. Pero incluso si atacaran de forma más directa, ¿podrías manejarlo? ¿Podrías si veinte personas aparecieran con armas de fuego? ¿O si Night y Fog pasaban a las tres de la mañana, cuando estás solo tú y estos muchachos?”
“Yo puedo arreglármelas sola.”
Suspiré un poco y planté mi pala en el suelo. Tenía que pensar en una forma de convencerla. Si perdía la paciencia frente a su terquedad, ella ganaría la discusión, y todos perderíamos.
“Lo sé. ¿Pero no es mejor confiar en nosotros? ¿Para de verdad manejar esto en lugar de hacerlo sola, escondiéndote y dejando que esos cabrones tengan el poder?”
“No me estoy escondiendo”, me miró enojada. “Estoy protegiendo-”
Brian la interrumpió, “Proteger a tus perros significaría llevarlos a un lugar seguro.”
Ella sacudió su cabeza violentamente. “No. Si hago eso, los malnacidos ganan.”
“Entiendo lo que dices”, le dije. “De verdad, sé a qué te refieres. Pero nuestra prioridad número uno es protegerlos a ti y a esos perros. Una vez que nos hayamos encargado de eso, podemos enfocarnos en enfrentar cualquier amenaza.”
Ella golpeteo con sus dedos contra su muslo, mirando hacia el edificio.
“¿Vamos a encargarnos de ellos?”, Ella hizo la pregunta un desafío.
“Sí”, habló Brian. “No me gusta que estos tipos se estén mudando a esta área. No me gusta que lleguen tan lejos como para atacar a un miembro de nuestro grupo. Si no hacemos algo para responder pronto, va a lastimar nuestra reputación. Necesitamos reputación, nos protege, da a la gente razones para pensar dos veces antes de jodernos.”
Perra asintió. “Bueno.”
Brian arqueó una ceja, “¿Bueno qué?”
“Iré, y vendrán los perros.”
Él sonrió, “Bien. No creo poder saltar esta cerca sin hacer enojar a esos perros, así que me reuniré contigo en la puerta de entrada. Voy a llamar a Coil en el camino.”
“Está bien”, dije. Cuando dio vuelta para irse, yo levanté la mano en el saludo de despedida más pequeño y patético del mundo. A pesar de que estaba bastante segura de que no lo había visto, me quedé sintiéndome como una idiota por hacerlo.
Eché un vistazo a Perra, que me estaba mirando con curiosidad.
“¿Qué?”, ​​Le pregunté, sintiéndome dolorosamente consciente de mí misma.
“Él te gusta.”
“N-”, comencé. Antes continuar con mi protesta, tuve que detenerme. Perra apreciaría la franqueza y la honestidad más que cualquier otra cosa. No estaba segura de poder darme el lujo de parecer deshonesta o de tener dos caras con ella. “…Sí. Me gusta.”
Ella giró para volver a entrar. Un horrible pensamiento me golpeó en ese momento.
“¿Te...te gusta a vos?", Le pregunté.
Ella giró su cabeza para darme una mirada enojada, una que no podía leer en lo más mínimo.
“Porque si lo haces”, me apresuré a agregar, cuando comencé a caminar detrás de ella, “Oye, tú estuviste aquí primero. Me alejaré y mantendré la boca cerrada si quieres intentarlo.”
Hubo unos cinco segundos en los que estuvo muy callada. Mi pulso latía en mi garganta. ¿Por qué me importa tanto esto?
“Deberías ofrecerle dormir con él.”
“¿Y-eh, qué?” Tartamudeé. El alivio se mezcló con la vergüenza, y el abrupto cambio de tema me dejó luchando por ordenar mis pensamientos.
“Es lo que quieren los chicos. Dile que estás disponible si alguna vez quiere coger. Él lo aceptará de inmediato, o comenzará a pensar en ti como una posibilidad y aceptará tu oferta más tarde.
“Eso es- Es más complicado que eso.”
“Es complicado porque las personas hacen que sea complicado. Solo corta con las estupideces y ve por él.”
“No creo que te equivoques sobre la necesidad de tener menos expectativas, reglas y rituales en torno a las citas, estupideces, como dices, pero no creo que pueda hacer lo que sugieres.”
“Lo que sea.”
Me di cuenta, tardíamente, que ella realmente me había ofrecido un consejo. Por... luché por encontrar la palabra. Por muy mal dirigida que hubiera sido su sugerencia, especialmente con Brian, fue probablemente el gesto más evidente de buena voluntad que le había visto, junto a ella diciéndole a Armsmaster que creía que yo podía patearle el culo.
“Gracias, igualmente”, le dije. “Lo, eh, lo tendré en cuenta.”
“No me importa si lo haces.”
Cruzamos el interior del edificio y Perra abrió la puerta para dejar entrar a Brian. Por un segundo, pensé que su franqueza la llevaría a decirle a Brian abiertamente que me gustaba, pero no era el caso. Estaba más centrada en evitar que los perros más rebeldes se escabullen y evitar que ladren al visitante nuevo que en nuestra conversación.
“No puedo contactar a Coil”, nos informó Brian.
“No pude alcanzar a Lisa o Alec antes”, respondí. “¿Crees que algo está pasando?”
Él asintió con la cabeza, “Tal vez. Quédate aquí con Rachel. Voy a chequear a los demás.”
“No”, dijo Perra. “No necesito niñera, y me estoy molestando con ustedes dos estorbándome. Taylor se va contigo. Me quedaré aquí y empacaré.”
“No es una buena idea”, dijo Brian, sacudiendo la cabeza, “Si te atacan mientras tanto-”
“-Tengo a Brutus, Judas y Angelica. Me las arreglé sola durante años, me encargué de personas más duras que esos hijos de puta. Si hay problemas, corro.”
“¿Y si toman a uno de tus perros como rehén?”, Le pregunté. “¿Uno en los que aún no puedes usar tu poder?”
Una mirada oscura pasó por su rostro mientras consideraba eso. “Entonces corro... y me vengo otro día, en mis términos.”
Brian golpeó su pie durante unos segundos. “Bueno. Si hay problemas, será bueno tener a Taylor cuidándome la espalda. Si puedo comunicarme con Coil, cuando lo haga, voy a tratar de conseguirte algunos camiones y personas que los conduzcan. Mientras tanto, mantente alerta y que no te maten.”
Perra frunció el ceño, pero ella asintió.
“Taylor, deberíamos irnos. Mientras antes veamos a Lisa y Alec, mejor me sentiré”, él ya se estaba moviendo cuando terminó de hablar.
En el momento en que estábamos fuera del alcance del oído, se quitó el casco, metiéndolo debajo de un brazo, y me preguntó: “¿Qué pasó?”
Le dije, explicando todo después del punto en que Perra y yo escuchamos el alboroto que estaban causando el hombre botella y su pandilla.
“Es curioso que sea Kaiser quien tenga problemas para controlar a su gente”, reflexionó Brian, cuando terminé.
Me preguntaba si todavía estaba adolorido por lo que Kaiser había dicho en la reunión.
“Coil aumentó la presión en el momento en que se rompió la tregua contra los ABB. Me sorprendería si Kaiser no tuviera las manos llenas con eso”, respondí.
“¿Lo estás defendiendo?”
No era frecuente que me sintiera muy consciente de la diferencia en los colores de nuestra piel, pero que me preguntaran si estaba inventando excusas para el supervillano de la supremacía blanca era uno de esos momentos.
“No quiero subestimarlo, es todo”, le dije.
Brian suspiró, “Sí. Quizás tengas razón. Pero Kaiser estaba dispuesto a exigir una indemnización por el ataque a su círculo de pelea de perros, y estoy más que dispuesto a hacer lo mismo por este ataque de sus skinheads, si llega a eso.”
“Ambos eventos tienen algo sustancial que ver con Perra”, noté.
“Soy consciente de ese hecho”, me dijo, frunciendo el ceño. “Ella es útil, ella es un recurso valioso para el equipo, pero viene con algunos problemas. Ya lo solucionamos en el pasado, lo solucionaremos en el futuro.”
“Claro.”
“¿Como estaba ella? ¿Alguna pelea?”
“Nada serio. No, en verdad estuvo bastante bien. Incluso podría hacerlo de nuevo, si ella me deja.”
“De verdad”, respondió, con escepticismo claro en su tono.
“De Verdad.”
“¿Qué cambió?”
“Estoy descifrándola, creo. Como opera, come piensa.”
“Llevo diez meses en el mismo equipo con ella, y ni siquiera he estado cerca de entender cómo piensa. Normalmente puedo evitar que vaya demasiado lejos o lastime a alguien, mantenerla en línea y hacer que siga las instrucciones, pero todavía no he tenido una conversación con ella que no haga que quiera golpearme la cabeza contra la pared.”
“Ese podría ser el problema. Estás a cargo, te admira, te respeta, pero...” Hice una pausa. ¿Cómo podría decir esto sin entrar en los detalles de su modo de pensar? “...Pero tu eres una especie de figura de autoridad en nuestro grupo, y su personalidad exige que desafié la autoridad. Especialmente cuando está insegura.”
Brian consideró eso. Con una nota de aprobación en su voz, él comentó: “Le estás poniendo bastante empeño.”
“Creo que te sería mucho más fácil manejarla si tomas un papel de liderazgo oficial en nuestro grupo. No solo ser el líder por defecto, sino tomar el puesto. Si no te sientes cómodo con eso, o si piensas que los demás te lo harán demasiado difícil, bueno, probablemente se sentirá más cómoda si confía en ti como alguien a cargo con el tiempo, mientras demuestras que puedes manejarlo.”
“Han pasado diez meses, ¿cuánto tiempo necesita?”
“¿Y ella ha tenido cuántos años, sin padres, maestros, jefes? Quiero decir, incluso cuando tenía padres adoptivos, no creo que fuera todo rayos de sol y arco iris, ¿sabes?”
Se frotó la barbilla. “…Sí.”
“Dime que no ha mejorado al menos un poco en el transcurso de esos diez meses.”
“Ligeramente.”
“Ahí lo tienes. Solo mejorará de aquí en adelante.”
Él me ofreció un gruñido derrotado en respuesta.
Brian caminaba a grandes zancadas, y tenía piernas largas, lo que me obligó a hacer pequeños trotes para mantener el ritmo. No era agotador, estaba en forma lo suficiente para correr, pero era vergonzoso sentirme como un niño pequeño tratando de mantener el ritmo de un adulto.
De cualquier manera, hicimos buen tiempo para volver al departamento.
Brian se llevó el dedo a los labios mientras se ponía el casco y bajaba la visera, emanando su oscuridad para ocultar el disfraz. Hice una mueca y traje bichos para cubrir mi rostro, llamando más desde el área para formar el comienzo de un enjambre. Brian - Grue ahora - extendió la mano y cubrió la puerta principal del departamento en la oscuridad, luego la abrió sin el más mínimo crujido o chillido. Antes de que subiéramos las escaleras de metal que conducían al segundo piso, él las cubrió con una capa de su poder para hacer que nuestros pasos fueran completamente silenciosos.
No anticipé la escena en la sala de estar del departamento.
La TV estaba encendida, mostrando anuncios. Alec yacía en el sofá, con los pies sobre la mesa de café, una comida en su regazo. Lisa estaba sentada en el otro sofá, la computadora portátil apoyada en sus piernas, un teléfono en su oreja. Giró la cabeza mientras subíamos las escaleras, nos dirigió una mirada extraña y luego volvió su atención a su computadora portátil.
“¿Por qué carajos no están contestando sus teléfonos?” Grue levantó su voz espeluznante. Levantó su visor y desterró la oscuridad a su alrededor.
Lisa frunció el ceño y levantó un dedo. Ella continuó hablando por teléfono, “-no estoy de acuerdo con esto, y si me lo hubieras preguntado, habría dicho que no deberías hacerlo. No, sí, creo que es una medida efectiva.”
Señaló la computadora portátil, y di un paso adelante, moviendo los bichos de mi cara y hacia el centro de mi espalda, donde estarían presentes, pero no en el camino, descansando sobre la tela en lugar de sobre la piel. Miré a la pantalla.
“Mi problema es que no son solo ellos. Son sus familias”, dijo Lisa por teléfono. “Regla implícita[1], no se jode con la familia de una capa.”
Leí el contenido del correo electrónico que ella tenía abierto. Sentí una bola de terror asentarse en la boca del estómago. Me incliné sobre el respaldo del sofá y le puse una mano en el hombro para estabilizarme mientras bajaba la mano para presionar la tecla de avanzar página en la computadora portátil. Leí más del correo electrónico y luego presioné el botón otra vez para desplazarme hacia abajo otra vez.
Cuando leí lo suficiente de la página para verificar mis sospechas, presioné la tecla de inicio para regresar a la parte superior de la página. Comprobé quién más había recibido el correo electrónico y la hora en que lo enviaron.
“Carajo”, murmuré. “¡Mierda!”
Lisa me miró, frunció el ceño y luego habló con la persona que estaba al otro lado del teléfono. “¿Podemos terminar de discutir esto más tarde? Tengo que hablar con mi equipo sobre esto. Kay. Luego.”
El correo electrónico era una lista. En la parte superior de la lista estaba Kaiser. Después de su entrada estaban sus lugartenientes, Purity, Hookwolf y Krieg, y el resto de los miembros del Imperio Ochenta y Ocho. Ni siquiera estaba limitado a personas con poderes, señalando a algunos capitanes sin poderes e incluso a algunos de los lacayos de bajo nivel.
La lista incluye imágenes y texto. Debajo de cada uno de los nombres de los villanos había un bloque completo de datos, señalando sus nombres civiles completos, profesiones, direcciones, números de teléfono, las fechas en que se mudaron a la ciudad y las primeras apariciones de sus identidades de traje en Brockton Bay. Había imágenes de ellos en traje emparejado con imágenes de sus supuestas identidades civiles, más o menos igualadas en ángulo y tamaño para facilitar la comparación. La mayoría de las entradas tenían archivos zip adjuntos, sin duda con más datos y evidencia.
Kaiser. Max Anders, presidente y director ejecutivo de Medhall Corporation, una compañía farmacéutica con sede en Brockton Bay. Padre de un Theodore Richard Anders y una Aster Klara Anders. Dos veces divorciado, actualmente vive en un piso en el centro de la ciudad. Conduce un BMW negro. Originario de Brockton Bay, hijo de Richard Anders. Richard Anders, según el correo electrónico, era Allfather, el fundador de Imperio Ochenta y Ocho. Según las imágenes, era evidente cómo la armadura se ajustaba a su rostro y cuerpo, y que tanto Kaiser como Max Anders tenían la misma altura y el mismo tipo de cuerpo.
También había otras imágenes, que mostraban a Max Anders con una hermosa rubia de veintitantos años, y Max Anders con una mujer de pelo castaño mayor en una cafetería, con la mesa llena de lo que parecía ser papeleo. Me desplacé hacia abajo para confirmar mis sospechas, la rubia apareció en otra foto con su hermana gemela. Fenja y Menja.
La mujer de pelo castaño era Purity, según el correo electrónico. Mucho más recatada de lo que podría haber pensado, dada la gran presencia que tenía de traje. Nombre real, Kayden Anders. Decoradora de interiores. Madre soltera de una tal Aster Anders. Purity fue promovida al segundo al mando de Kaiser en la misma semana en que Kayden Russel tomó la mano de Max en matrimonio para convertirse en Kayden Anders. Su separación se produjo en el mismo período de tiempo que Purity dejó el Imperio Ochenta y Ocho para, aparentemente, hacer las cosas por su cuenta. Pequeñas citas apuntaban a archivos aparentemente en el archivo zip adjunto.
Se alegaba que Krieg era James Fliescher. Jefe de una cadena de farmacias, a su vez conectado a Medhall. Padre de tres, casado. Según las notas en su bloque de información, se tomó unas vacaciones dos veces al año con su familia. El correo electrónico indicaba que el archivo comprimido tenía copias de correos electrónicos entre compañías donde les había dicho a sus compañeros de trabajo que había ido a lugares como América del Sur o París, y los registros de vuelo mostraban que estaba mintiendo. Él siempre fue a Londres. Dos veces al año, cada año, durante casi veinte años. Ni una sola vez, durante estos viajes, se había visto a Krieg en Brockton Bay.
La lista continuaba, y continuaba.
Cada pieza de información conectada a otras. Incluso la información sobre los soldados rasos como los que conocí anteriormente con el negocio de Kaiser, muestra cómo fueron empleados como empleados de bajo nivel de Medhall y sus negocios derivados. Parecía que todos tenían antecedentes penales, excepto las personas arriba de todo.
En resumen, era lo suficientemente amplio como para tomar un tipo especial de ignorancia voluntaria para no comprar lo que el correo electrónico estaba vendiendo.
El correo electrónico había sido enviado no solo a Lisa, sino al Brockton Bay Bulletin, a media docena de otras estaciones de noticias locales y a varias nacionales. Todos los que importaban y algunos que no.
El correo electrónico había sido enviado a la 1:27 pm esta tarde. Hace menos de una hora. Esas eran las verdaderas malas noticias.
“¿Coil hizo esto?” Murmuré.
Lisa asintió, con fuerza, “Síp.”
“Con tu ayuda, supongo.”
“Solo un poco. Me preguntó algunas veces, que le ofreciera mis pensamientos sobre algunas cosas, ponerlo en el camino correcto, eliminar posibilidades. No pensé que llegaría tan lejos, o que iría tan lejos. Una vez que lo puse en el camino correcto, aparentemente usó investigadores privados y hackers para desenterrar el resto de esto y obtener la evidencia fotográfica.”
“Carajo”, murmuré.
“No estoy de acuerdo con esto”, dijo. “Está cruzando una línea. No se trata solo de meterse con el enemigo, va a haber un montón de daños colaterales.”
“¿Por qué no contestaste tu teléfono?” Brian cambió de tema.
Ella parpadeó un par de veces, sorprendida, "Mi teléfono estaba casi sin carga, así que agarré uno desechable nuevo para hablar con el jefe. No quería usar el teléfono con el resto de la información de contacto de ustedes, solo para estar seguros. Alec estuvo conmigo todo el tiempo. Debería haber recibido llamadas.”
“Revisa tu teléfono, Alec”, dijo Brian, brusco.
Alec lo hizo. Sus ojos se abrieron, “Oh mierda.”
“Parte de ser miembro de este equipo es estar de guardia si te necesitamos. Lo juro,” Brian gruñó a Alec, “voy a patearte el culo tan fuerte-”
Lisa miró de Brian a Alec hacia mí, “Algo sucedió. ¿Hay alguien herido?”
“Sí, algo pasó, no, nadie está herido. Eso realmente no es lo que me preocupa”, le dije. Señalé la pantalla, “¿Coil planeó esto? ¿Es esto un plan suyo? ¿Usando su poder? ¿Usar su manipulación del destino o lo que sea para crear una coincidencia general, ponernos en una mala posición y obligarnos a unirnos a él?”
Lisa negó con la cabeza con fuerza, “No percibí nada parecido a eso, y no es así como funciona su poder. Además, esperaba que estuviéramos de acuerdo de todos modos. Él no pondría en peligro eso con un truco como este. Es demasiado crudo.”
“Así que fue solo él atacando al Imperio Ochenta y Ocho en un nuevo frente, y una maldita mala coincidencia para nosotros”, dije, tanto a mí misma como a cualquier otra persona.
“¿Qué está pasando?”, Preguntó Alec.
Inhalé profundamente e intenté explicar qué tan mala era la situación. “Coil acaba de hacer una gran jugada contra el Imperio, y parece que fue anónimo. Perra y yo peleamos con algunos de sus subordinados casi al mismo tiempo.”
“Yo no-” comenzó Alec.
“Míralo de esta manera”, interrumpí, “Kaiser y cada uno de sus veintiún lacayos superpoderosos van a estar lo suficientemente enojados como para querer matar a alguien, después de que Coil fue y puso sus vidas de cabeza. Kaiser y su gente saben quiénes somos, de nuestra cooperación contra los ABB. Específicamente, ellos saben quién es Lisa. Entonces, ¿a quién van a culpar por esto, si no al grupo con el que su gente estaba luchando esta misma tarde, el grupo con la muy talentosa recopiladora de información en sus filas?”
“Oh.” Alec dijo. “Mierda.”
“Exactamente.”
[1] Código Implícito: Las Unspoken rules o más “oficialmente” conocidas como Unwritten rules son reglas que tiene la comunidad de capas sobre como se comportan, no es un acuerdo formal, por eso las palabras unspoken=implícitas, sin mencionar, y unwritten=orales, sin escribir, tácitas. Aunque no son leyes formales el código tácito es respetado tanto por héroes como villanos.

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2018.08.05 16:05 elPibeNoEntendiaNada [Serio] El gobierno de provincia de BS AS se quiere robar 170 millones de pesos. Se puede hacer algo desde reddit?

En esta investigación de ElPibeNoEntendiaNada investiga me voy a centrar en un tema que me entere hace unos días. Espero que con los datos que investigue sirva para que algún medio lo levante e investigue mas a fondo.
Les pido upvote para ganar visibilidad, si quieren downvotearme háganlo en el primer comentario que pongo abajo. Mas que el karma me interesa que no se roben plata.
Primero una explicación de cómo me entere y algunos detalles sobre lo que está pasando en el ministerio de educación. Al final un TL:DR.
Hace menos de un mes, hablando con un secretario (O similiar no se el cargo exacto) del ministerio de educación de la provincia que tenemos muy buena onda, le pregunto si había pasado algo por que se veía que había diferentes personas “grosas” actuando raro. Ahí me empezó a comentar que salió una licitación por kits de robótica, que al parecer estaba armada para un grupo de empresas y se presentó otra empresa ofertando un precio muy bajo (El correcto al parecer) que los estaba dejando expuestos. Ni el ministro ni Vidal estaban al tanto de lo que voy a contar a continuación (Teóricamente Vidal todavía no sabe nada), pero llego el rumor al ministro y estaban viendo que hacían con la licitación. (Poco tiempo antes había saltado lo de los aportantes truchos) Todo eso era una suposición de él en base a lo que había escuchado.
Le pedí si me podía pasar algún dato para ver de qué se trataba y me paso los links del pliego (Al ser una licitación pública están los montos ofertados y la info abierta).
Me puse a leer todo y claramente hay algo muy raro en esta licitación.
Me pongo el gorro blanco de De Bono para presentar primero los datos.
Link del cuadro comparativo de ofertas:
COMPARATIVO DE OFERTAS
Link del proceso de compra (Haciendo click en la parte inferior donde dice "Dictámenes de pre adjudicación de ofertas", pueden entrar en acciones para ver el detalle de los comentarios):
PROCESO DE COMPRA
Primero los datos concretos.
- Se licitan 25.789 kits donde piden principalmente componentes de electrónica (Arduino, cables, motores, etc.), contenido y capacitación.
- Los componentes de cada kit están detallados en el anexo 4 del pliego, por lo tanto todos tienen lo mismo para presupuestar.
- Los componentes son bastante económicos y para todos tendrían que tener un precio bastante similar
- Entre la fecha de publicación en el portal y la fecha de recepción final de documentos en soporte físico hay 15 días en total, o 10 días hábiles.
- Hay 3 categorías de kits diferentes. (12002 unidades, 8306 unidades y 5481 unidades)
- La pre adjudicación se realizó el 18/07 y todavía no se adjudicó.
- No hubo proceso de aclaraciones.
- El monto declarado del contrato era de $ 263.590.813,78
- Se pre adjudicó a 3 de las 4 empresas que se presentaron por un valor total de $ 333.211.766,94. Lo cual representa una diferencia de $ 69.620.953.16.
- La empresa que quedo afuera ofertó por un total de $166.030.285,76, lo que representa una diferencia de $ 167.181.481.18 con respecto al monto adjudicado. Casi el doble exacto de lo que ofertaron.
Estos son los datos que fui viendo y claramente algo raro hay. Primero pensé que la empresa que se presentó ofertando la mitad entrego cualquier cosa, o son componentes de poca calidad, empecé a preguntar un poco más entre mis conocidos y averigüe algunas cosas más. No tengo pruebas sobre esto más que lo que me comentaron en confianza.
Primero, de las empresas que se presentaron, la única que tiene experiencia en componentes electrónicos es la que menos oferto. Se llama Coradir y tengo entendido que ensambla celulares, computadoras y TV en tierra del fuego. Las otras 3 empresas no tienen muchas importaciones, salvo juguetes mis ladrillos que se enfocan en juguetes. Las otras dos no se dedican al rubro (Una es una editorial de libros –Ediciones Logos- y la otra que presento la oferta más cara hacen servicios de electrónica, pero no encontré muchos datos en internet -Caisen-).
Segundo, no esperaban que se presente otra empresa, por eso el poco tiempo entre la publicación del pliego y la finalización. No saben cómo se enteró la otra empresa, pero teniendo en cuenta que licitaron otros trabajos con el gobierno se cree que tienen algún contacto que les paso el dato para presentarse y lo armaron en tiempo record o tenían un kit armado que pudieron adaptar a la necesidad del pliego.
Tercero, al evaluar la parte técnica de los kits de Coradir se “perdieron” componentes (No me especificaron cuales) para poder agregar más comentarios para poder argumentar que no se ajustaba a lo que pidieron.
Cuarto, no quieren que se entere Vidal aún, están tratando de resolverlo ellos, ya sea tirando la licitación o adjudicandola igual y pagando el precio que puede tener que eso salga a la luz.
Ahora mis conjeturas en base a lo que vi y me comentaron. Es muy probable que haya algún arreglo entre las empresas pre adjudicadas y el ministerio, no tengo pruebas, pero es muy raro que haya una diferencia tan grande, sobre todo cuando el mayor gasto son componentes que a todos le salen lo mismo.
Si dividimos la cantidad de kits por el costo nos da que cada kit de rebotica sale $ 12.920.69. No estoy muy en tema, pero me parece una locura que se gaste eso por un kit de arduino y sensores.
Me llamo mucho la atención cuando me dijeron que Vidal no sabe nada y no quieren que se entere.
Claramente hay que enseñar robótica en las escuelas, es muy importante, pero cuando está teñido de estas maniobras poco claras se termina perjudicando a todos.
Que creen que se pueda hacer para evitar estas maniobras? Más allá de que algún lurker de clarin o c5n lo tome, investigue más y lo publique. Se puede generar ruido para que alguien más capacitado lo investigue y se dejen de robar?
Si alguien tiene más idea de componentes y quiere armar un listado de cuanto sale cada kit teniendo en cuenta el anexo 4 puede hacerlo y publicarlo para chequear cuanto le sale cada kit realmente a cualquiera que quiere hacerlo.
TL:DR: Me entere que hay una licitación muy turbia en el ministerio de educación de provincia de buenos aires donde pre adjudicaron por el doble del monto que otra empresa donde todas están ofertando prácticamente lo mismo (Componentes electrónicos, capacitación y contenido).
Edit: Agrego algunas fotos para los que no puedan entrar al mail.
Lista de ofertas
Cantidad de unidades por cada renglón
Renglón 1
Renglón 2
Renglón 3
Cronograma y fecha de creación del pliego
Monto, duración y supervisor
Pre adjudicados
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